Escorts ¿Más putas que las gallinas?

Escorts ¿Más putas que las gallinas?

Hace un tiempo conocí a una amiga que era un poco discriminatoria con el tema de las escorts. Yo llevo más de 5 años siendo escort en Madrid cosmopolitanescorts.es/escorts-madrid, una ciudad que cuando comencé era bastante discriminatoria, pero les puedo asegurar, tanto a ella como a todos los que leen esta historia, que eso de tildarnos como las únicas putas del mundo es una gran mentira.

Ser escort en la capital de España

La realidad es que todas las escorts en Madrid somos igual de mujeres como cualquier otra, decir que somos las únicas putas es una estupidez. Cuando estaba en el colegio conocí a mujeres, niñas en realidad, que eran capaces de hacer cosas que en mis 5 años como escort en Madrid no me he atrevido a hacer ni por todo el dinero del mundo.escort de lujo

Recuerdo una vez en el colegio, cuando estaba cursando la secundaria, que unos chicos mayores se acercaron a mí y unas amigas durante el descanso entre clases. Ellos eran muy apuestos, podría asegurar que eran los más guapos de todo el colegio y ellos lo sabían, eran muy prepotentes y esperaban que cualquier niña del colegio hiciera lo que ellos quisieran.

Eran muy amables y nos hicieron reír un buen rato. En eso suena el timbre y uno de ellos dice: “que aburrido tener que ir a clases otra vez ¿Qué tal si nos quedamos un rato más aquí afuera? Entonces una de mis amigas le dice: ¿estás loco? Después del timbre vienen los profes a vigilar que nadie se quede fuera de los salones.

Los conserjes acostumbraban a realizar un paseo de rutina cada vez que sonaba el timbre y al que descubrieran fuera del salón en horas de clases lo llevaban a la dirección y le levantaban un acta. Pero ellos tenían sus trucos y uno de ellos dice: “solo nos vamos a meter en problemas si por algún motivo nos llegan a ver fuera, podemos escondernos”.

A mis amigas les asustaba la idea, pero estoy segura que todas también teníamos esa sensación de querer hacer algo prohibido. Entonces aceptamos escondernos detrás de los salones de primaria donde había un callejón en el que nadie entraba, ni siquiera los conserjes.putas en madrid

Fue en ese momento cuando los chicos se transformaron y pasaron de ser amables a picantes.

Uno de los chicos dice: “¿qué tal si comenzamos a jugar un poco?” y una de mis amigas dice: “¿jugar a qué?”. Los chicos nos dijeron que les parecíamos muy bellas y que les excitábamos mucho, diciendo que su polla se ponía dura con solo vernos.

Dos de mis amigas dijeron que les gustaría ver como de dura se les ponía la polla y ellos la enseñaron sin prejuicios.

Entonces vi lo que nunca pensé que vería, a dos chicas haciéndoles sexo oral a tres chicos solo para experimentar. De todas las que estábamos ahí, solo yo he terminado siendo una escort en Madrid y las otras dos que comieron polla ese día ahora son profesionales, así que a ver quién es la puta ahora.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*